Penya Barcelonista de Lisboa

dissabte, de setembre 11, 2010

El Hércules baja del Olimpo al Barça


El Hércules baja del Olimpo al Barça

En medio de un ambiente festivo en Barcelona -por la celebración de la Diada de Catalunya- el Barça afrontaba su primer partido liguero en el Camp Nou ante el recién ascendido Hércules. El once que alineó Pep Guardiola presentó varias novedades después de una semana plagada de compromisos internacionales, pero sobre todo por la inminencia del debut en Liga de Campeones (martes 14 ante el Panathinaikos). Lo más sonado del ‘once’ fue el debut de Mascherano. Abidal jugó como central en sustitución de Puyol, que pese a recibir el alta este sábado no estaba para jugar. En el flanco derecho Maxwell sustituyó a Alves y en el centro del campo entraron el debutante Mascherano y Keita. En el ataque, Pep dio descanso a Pedro y apostó por Bojan, junto a Messi y Villa.
POSESIÓN Y OCASIONES

El Barça empezó cumpliendo su guión habitual. Presionando en cada acción y buscando con ahínco la portería rival en cada jugada, lo que le hizo dueño y señor del partido en los primeros compasesA los nueve minutos, Bojan perdonó una inmejorable ocasión para abrir el marcador. Una eléctrica combinación en ataque con un pase de tacón de Villa a Maxwell incluído, llegó a los pies del de Linyola, que sólo ante Calatayud mandó el balón fuera por muy poco. Cuatro minutos después se sucedieron tres ocasiones prácticamente seguidas. Primero fue Adriano con un centro que sacó Paz in extremis, después Villa con una buena internada justo antes de que Messi se marcara uno de sus esláloms con disparo que se estrelló en el exterior de la red defendida por Calatayud. El Hércules aguantaba como podía y Esteban Vigo se desgañitaba desde la banda dando instrucciones a los suyos, que poco a poco fueron creyéndose lo que su técnico había dicho días antes: "no firmo el empate". Los de Esteban Vigo pusieron una marcha más a su fútbol y presionaron ferozmente a los blaugrana en la salida del balón. Si el Barça había disparado ocho veces y no había visto puerta, el Hércules tan sólo necesitó una llegada para inaugurar el marcador y dejar boqueabiertos a los más de 79.000 espectadores que se dieron cita en el ‘estadi’. El ex madridista Drenthe, que no había rascado bola en los primeros veinte minutos, votó una falta cometida por Mascherano en el 26. El balón lo peinó Paz y después de que Valdés y Abidal se hicieran un lío monumental, el paraguayo Nelson Valdez remató en semifallo para poner el 0-1 en el luminoso y dar la sorpresa de la jornada.
SIN GOL Y SIN BATUTA Tras el mazazo los de Guardiola se apresuraron a marcar el gol del empate antes del descanso. Un voluntarioso Adriano no paró de colgar balones mientras que Villa y Piqué tuvieron las ocasiones más claras, pero el balón no entraba y se llegó al descanso por debajo en el marcador después de mucho tiempo. Sin embargo no era sólo un problema de puntería. El centro del campo blaugrana parecía encasquillado. Se echó de menos la presencia de Xavi en un partido en el que Iniesta no tuvo su tarde. Keita no supo controlar los tiempos y Mascherano demostró que aún le falta tiempo, algo que por otra parte es totalmente normal. Sin organizador y con una contención menos contenedora que de costumbre, al Barça parecía faltarle algunas de sus señas de identidad futbolística. En la segunda parte Xavi y Pedro sustituyeron a Mascherano y Bojan, más tarde entró Alves por Adriano; pero ni si quiera el equipo de gala iba a poder evitar la derrota. Pedro tuvo la primera oportunidad después del descanso pero fue el Hércules, ante el asombro de toda la parroquia, quien aumentó la ventaja con un nuevo gol de Valdez pillando en ‘stand by’ a la zaga culé en el minuto 58. El Barça se fue desesperadamente al ataque. Desde la llegada de Guardiola nunca antes había caído el equipo sin marcar al menos un gol. Pero no sólo no se mojó sino que a punto estuvo de terminar goleado. Con dos goles de renta, los de Esteban Vigo se encerraron atrás y esperaron a que el Barça atacase con todo para armar rápidas contras que pudieron acabar en gol de no ser por la actuación de un Valdés colosal, que entre otras paradas, realizó una doble intervención a Kiko y Trezeguet en el 88. Con esta derrota, los de Guardiola rompen una imbatibilidad liguera en el Camp Nou que duraba desde el 23 de mayo de 2009 ante Osasuna (0-1), en un encuentro en el que jugaron todos los suplentes después de que el Barça se hubiese proclamado campeón de Liga con anterioridad. Una traspiés, sin embargo, que si bien sirve como toque de atención no debería ser alarmante ya que nos encontramos en la segunda jornada de Liga y estamos hablando de un equipo que nos ha demostrado que siempre acaba respondiendo.