Penya Barcelonista de Lisboa

dimecres, d’abril 28, 2010

ENTREVISTA: LIGA DE CAMPEONES - PEDRO:"Para mi madre, Pep es un Dios"


PEDRO:
"Para mi madre, Pep es un dios"


Pedro Rodríguez Ledesma (Abades, Tenerife; 1987) es una sonrisa andante y en la Ciudad Deportiva del Barcelona todos le conocen como Pedrito. Trascendental en los seis títulos logrados por el Barça desde el verano de 2008, simboliza como nadie el ideario de Pep Guardiola por valiente, trabajador y solidario.

Dicen que es el ojito derecho del entrenador, al que acompaña desde el primer día: de Premià a Milán pasando por Mónaco, cuando un gol suyo decidió la Supercopa de Europa, o Abu Dabi, donde igualó la final mundial ante Estudiantes.

Es el único futbolista que ha marcado en seis competiciones diferentes en un mismo año y su gol en San Siro mantiene vivo al Barça en la semifinal contra el Inter.

Durante la entrevista, no deja de reír. Al hacerlo, se le achinan los ojos.

Pregunta. ¿Recuerda el día en que conoció a Pep Guardiola?

Respuesta. El día exacto, no, pero, cuando terminó la temporada y desapareció el Barça C, fuimos a hablar con él uno por uno. Me dijo que quería verme, que iba a darme una oportunidad, que a ver qué tal lo hacía. No estaba claro que me quedara en la plantilla para jugar en Tercera hasta que, al final de la pretemporada, me dijo que sí. Me quedé, ganamos el título, subimos a Segunda B... Fue inolvidable.

P. ¿Le sorprendió que le eligieran para dirigir al primer equipo?

R. No. Decían que era inexperto, pero los jugadores del B teníamos clarísimo que lo haría bien, sin duda, porque conocíamos cómo trabajaba, cómo estudiaba a los contrarios... Todos hemos mejorado con él. Intuíamos que el Barça iba a jugar muy bien.

P. Pocos le conocen tanto como usted. ¿En qué ha cambiado?

R. En nada. En la manera de plantear los partidos, en el trabajo y en cómo se relaciona con el jugador es el mismo. Pero está mal que hable yo de él. Le debo mucho. Para mi madre, imagínese, Guardiola es como un dios. Para mis padres, la situación también ha cambiado mucho. Ahora son los padres de Pedrito, les felicitan por la calle... Siempre les digo que estén tranquilos, que esto acaba de empezar. Y ellos me dicen lo mismo. Sobre todo, que me esfuerce mucho y sea humilde. Mis padres han trabajado mucho para darnos una casa, una educación..., para que yo pudiera ir a entrenarme. Por eso me hace muy feliz verles tan contentos.

P. ¿Dónde estaría si Guardiola no hubiese aparecido en su vida?

R. No lo sé. Nunca sabes. Supongo que me habrían cedido a algún equipo. No sé... Si no fuera futbolista, estaría estudiando una carrera, supongo; siempre se me ha dado bien. De hecho, estaba en primero de Educación Física, pero lo dejé.

P. Con él lo ha ganado todo. ¿Sabe igual un título en Tercera que el de campeón del mundo?

R. Se parecen en la emoción y la alegría. La satisfacción de cumplir con el objetivo es parecida. Pero lo primero es más íntimo. Lo del primer equipo tiene una repercusión enorme. Mire cómo está la ciudad desde hace tres días por un partido del Barça.

P. ¿Y todos los goles son iguales: Liga, Copa, Champions, Mundial de clubes, Bernabéu...?

R. Depende de qué te den. El primer sorprendido de haber metido un gol en cada competición soy yo. Es un buen recuerdo y un orgullo, pero habrá más jugadores que lo consigan. Messi se quedó a uno y, aunque no es fácil, seguro que alguien de este equipo lo consigue. Si he de elegir, me quedo con los goles de Abu Dabi y Mónaco. Bueno, el del Bernabéu fue un subidón... Por lo que significaron. En el fondo, a mí me han hecho bueno los pases de Messi, Xavi, Iniesta..., jugar en este equipo. Sin su calidad, no habría metido tantos. Siempre intento intuir qué piensan, por dónde te van a dar el pase..., pero, si no fuera por ellos, por mis compañeros..., de mí no hablaría nadie.

P. Hablando de compañeros, ¿qué tal se lleva con Henry?

R. ¡Muy bien! Henry me ha ayudado mucho. Me ha dedicado mucho tiempo. Me da muy buenos consejos. Me enseña mucho, sobre todo a interpretar los partidos. Los veteranos ven las cosas muy rápidamente porque tienen mucha experiencia. Henry siempre ha sido muy atento. Le estoy muy agradecido por su ayuda.

P. ¿Quién es el defensa que mejor le ha marcado?

R. Clichy, del Arsenal; Miguel, del Valencia... Maicon es muy bueno también. Pero con todos hay que ser valiente. La ventaja es que me entreno con Abidal, con Alves... Ellos me han obligado a ser mejor en cada entrenamiento. Me han enseñado un montón. ¡Usted no sabe lo que es pasar a Abi! ¡Es una roca!

P. Con Maicon, seguramente, se las tendrá que ver de nuevo hoy. Cuando visualiza el partido, ¿qué ve, qué le preocupa?

R. Veo el partido de mi vida. Y veo un partido complicado. No va a ser fácil, pero eso de que nos vamos a dejar la piel es la pura verdad. El partido será diferente al de la ida, seguro. Hay que ir a por ellos porque es ganar o ganar. Llegados a este punto, no hay camino de vuelta. Tenemos que ser nosotros mismos más que nunca.

P. Dice Guardiola que le pide eso: que sea usted mismo, que no se corte...

R. Es cierto. Eso me da mucha confianza. Me perdona el fallo, pero no que no lo intente.

P. El Barça le fichó para jugar de extremo siendo un mediapunta. ¿Le resultó difícil adaptarse?

R. No. Rojo me enseñó el oficio de extremo. Fue un entrenador decisivo en mi carrera [en las categorías inferiores del Barça]. Aprendí mucho. Yo llegué siendo mediapunta y él me enseñó a colocarme. Pero siempre me dijo una cosa: "Trabaja. No hay otro camino". El regate hacia fuera es más complicado cuando juegas en la banda. De mediapunta, tienes más campo. La banda limita, pero tienes que buscar por fuera, aunque sea para meter un centro. Si siempre vas por el mismo lado, eres muy previsible.

P. Tiene muy buen disparo, seco o de rosca, y con ambos pies. ¿Es de su época de mediapunta?

R. Sí, quizá eso es de mediapunta porque los balones siempre te vienen de cara. El de Milán es el típico gol de mediapunta: una llegada al área con la pelota de frente...

P. ¿Qué prefiere, regatear o meter goles?

R. Todo. Lo primero que quiero es estar bien situado, defender bien y ayudar en la defensa y en el ataque. Dar pases, marcar goles...

P. ¿Es zurdo? A veces, parece que lo es.

R. Soy diestro, pero desde pequeño le pego con las dos piernas. La culpa es de Iván Rodríguez, un entrenador que tenía en el San Isidro. Se pasaba los entrenamientos diciéndome: "¡Con la mala, con la mala!". No me dejaba jugar con la derecha. Ahí empecé a mejorar. Al final, siempre desde infantil hasta aquí, todos los entrenamientos los termino chutando con la mala.

P. ¿Es verdad que ha llegado a tirar penaltis con la izquierda?

R. Penaltis, faltas, córners... Es cierto. Es que mi entrenador era tan insistente que, cuando jugaba en el polideportivo con los amigos, trataba de usar sólo la izquierda para mejorar.

P. Y eso que, de niño, sólo lloraba cuando no le dejaban jugar al fútbol...

R. Sí. El problema es que yo era muy pequeño, pero quería jugar con mi hermano mayor y no me dejaba porque le daba miedo que me hicieran daño sin querer.Les daba patadas a ellos, a las paredes. ¡Me enfadaba mucho! Me gustaba jugar con ellos porque aprendía, pero la verdad es que me enfadaba mucho.

P. Llegó con 16 años al primer equipo del Raqui, en la Tercera canaria, y jugaba contra defensas que, en muchos casos, tenían la edad de su padre. Le debían de moler a palos...

R. ¡No se imagina! El fútbol es duro en esas categorías y yo era tan pequeño que Antonio, mi entrenador, no me sacaba porque le daba miedo: "Te van a lesionar". Me llamaba mascota de lo pequeñito que era.

P. Sostiene Guardiola que, si se llamara Pedrinho, valdría 80 millones de euros.

R. ¿Si fuera brasileño? ¡Yo qué sé! ¡No lo he pensado nunca! ¡Soy Pedrito, sin más!

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