Penya Barcelonista de Lisboa

dissabte, de desembre 03, 2011

El huracán Barça engulle al Levante antes del Clásico

Cinco goles y a otra cosa.

El Levante sufrió las inclemencias de un huracán llamado Barça, quien preparó el clásico contra el Madrid con la enésima ‘manita’ de la temporada

Lluís Payarols 03.12.2011 22:10h

Al Barça le tocaba examinarse en casa ante una de las revelaciones de la primera vuelta, un Levante que semanas atrás fue vitoreado por la afición culé tras noquear al Real Madrid en el Ciutat de València. El equipo granota se ha acostumbrado a vivir en la zona alta, para alegría de sus incondicionales, y llegaba al Camp Nou con mucho que ganar y poco que perder.
Ese condicionante siempre es peligroso para un Barça que quería asegurar los seis puntos en los dos partidos de esta semana en el Camp Nou. Hizo los deberes ante el Rayo y también contra el Levante. Esta vez, por la vía rápida. Cuando el electrónico señalaba el minuto 4, Cesc ya había hecho gritar a los incondicionales.
SERGIO, TITULAR
Guardiola abrió el partido sin reservas, desafiando a quienes pensaban que reservaría a Sergio Busquets por aquello de las peligrosas cuatro amarillas. El de Badia, titular. Según como se pusiera el partido, esta decisión era jugar con fuego, aunque más quemado debía estar Villa. El asturiano fue uno de los reservados por el de Santpedor y no disputó ni un minuto.
Defensa de tres con Puyol, Mascherano y Abidal. Suficiente, porque el Levante apenas se presentó ante Valdés. Y si se presentaba, resolvía el actual Zamora de la Liga. Porque si el Barça está imbatido en el Camp Nou no es solo porque los rivales creen pocas ocasiones. A veces son tan claras como dos de las que tuvo el Levante. Y ahí estaba Víctor.
El primer tiempo era un monólogo de esos que se repiten en el Camp Nou en esta Liga. El Barça, agobiando y el Levante, achicando. Después del gol de Cesc, un ejemplo de fútbol directo, el conjunto de Guardiola no se relajó. Porque partidos como éste se convierten en un concurso de méritos para alumnos aventajados, como el reusense Isaac Cuenca, descarado como siempre.
Cuenca tiene buenos maestros al lado, como el gran Messi, que reta a todo aquel que se atreve a desafiarle. Seguro que tomó buena nota de una acción en el minuto 17 en la que fue dejando atrás hasta a tres contrarios y no pudo finalmente con el lateral Javi Venta.
CESC, OTRA VEZ
La única forma de parar el vendaval era la dureza. Los ‘recados’ de el propio Venta y de Ballesteros obligaron al mayor de los hermanos Teixeira a sacar las primeras amarillas. Fue poco antes de que tras un magistral saque de falta de Xavi, Cesc Fàbregas celebrara su nuevo peinado rematando otro balón lejos del alcance de Munúa. Dos goles del ‘ex’ del Arsenal y subiendo.
33 minutos y el partido estaba más que resuelto. La única preocupación llegó tras un topetazo entre Puyol y Koné que acabó con el capitán pidiendo el cambio. Alves le sustituyó por precaución y el brasileño ya vio sobre el césped el tercero de la noche, en una demostración de juego veloz con tres puntos claves: el pase de Messi, la asistencia de Iniesta y la definición de Cuenca.
Con el 3-0, llegó la oportunidad más clara para el hasta entonces inofensivo Levante. Valdo asistió a Koné y éste tuvo dos oportunidades ante Víctor Valdés. Ni la una ni la otra. No hay quien perfore su portería en el Camp Nou.
APARECE ALEXIS
Tras el descanso, Guardiola decidió sentar a Sergio Busquets. El canterano evitó la quinta amarilla pero, por si las moscas, salió Keita para contribuir a apuntalar al equipo. Y la historia del partido seguía escribiéndose de la misma manera. Ataques y más ataques, con la aparición estelar del chileno Alexis, quien tuvo la primera en un buen servicio de Iniesta al que llegó antes Munúa.
El ‘niño maravilla’ puso a prueba -y suspendió- al árbitro asistente de la banda de lateral cuando éste apreció un fuera de juego inexistente suyo a pase de Cesc. También Del Horno pretendió poner a prueba a Valdés y el de Gavà le dijo, con una de sus grandes paradas, que por ahí no iba bien.
Y el rodillo siguió apisonando a los granotas. Fue en el momento que Messi logró ampliar a 17 su cuenta goleadora. Alves le regaló un balón que el de Rosario convirtió en oro. Cinco minutos después, Leo pasó de anotador a asistente y dio un pase decisivo a Alexis. La enésima ‘manita’ quedaba finiquitada.
‘TEIXEIRA MAYOR’ EVITA EL SEXTO
El Levante ya hacía muchos minutos que enarbolaba la bandera blanca. Quedaban muchos por delante -treinta- y se avecinaba una goleada mayor. Guardiola, mientras, daba descanso -y la ovación merecida por parte del respetable- a Cesc Fàbregas, en beneficio de Pedro. El canario apareció en alguna que otra ocasión, pero sin fortuna.
Pero los minutos pasaban y el único que vio puerta fue Iniesta. Era prácticamente el final y el de Fuentealbilla, en posición adelantado, recibió un balón que intentaba despejar Juanfran. El árbitro José Antonio Teixeira Vitienes, el del famoso ‘pecho-mano’ de Higuaín en Valencia, consideró que era fuera de juego y Don Andrés se quedó sin marcar, al tiempo que el público dedicó al árbitro cántabro una de las sonoras pitadas de la noche. Una acción que provocará debate, aunque al final se trata de la última anécdota de un nuevo baño del Barça a un rival en el Camp Nou.
Al final, son tres puntos más. Misión cumplida antes de afrontar el esperado clásico ante un Real Madrid aupado en el liderato y que semanas atrás sucumbió ante el mismo Levante que este sábado regresó a Valencia con cinco goles en el maletero y sin opciones ante un huracán blaugrana.

http://passioblaugrana.wordpress.com/

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