Messi enciende la luz

Messi enciende la luz
• La aparición del extremo activó la reacción de un Barça que perdía y que acabó con nueve (1-2)
• La aparición del extremo activó la reacción de un Barça que perdía y que acabó con nueve (1-2)
Con Messi y 10 más, el Barça transformó otra vez un partido que tenía muy mala pinta en una espectacular victoria. No por el juego desplegado, ni porque el líder demostrara que es el mejor, de largo, de la Liga, sino porque ha certificado que es el más orgulloso, el más valiente y el más persistente.
Inmune a la tibia presión que puedan ejercer sus perseguidores, que ya pueden bajar los brazos, y a la de un Racing que pretendía echar un poco de sal al campeonato, Messi cerró la cháchara con dos remates que dieron la 18ª victoria en 21 partidos y, de paso, inscribió merecidamente su nombre al lado del gol 5.000.
El genio salió de la lámpara y encendió la luz de un Barça que andaba otra vez a remolque en el marcador. Como en Vila-real, como en Pamplona. Concedió el deseo que necesitaba el equipo, que era encontrar el camino de la portería, y lo alumbró con su maestría habitual. Letal e imparable, Messi se erigió en el referente del futuro campeón. No hay rival que se le resista, aunque detectó un enemigo peligroso: el árbitro. Teóricamente, Fernández Borbalán no volverá a cruzarse en el camino de los azulgranas, pero esta tarde quiso ser una molesta piedra en su trayecto: pitó un penalti muy dudoso y expulsó a Márquez y Piqué. Hacía dos temporadas (Sevilla, 2006-07) que al Barça, líder también del juego limpio, no le echaban a dos hombres del campo. En Madrid no hablarán hoy del Villarato. ¿O sí? Mejor que tampoco hablen de Robben.Trabajo encomiableCuando eso sucedió, el Barça ya había remontado el gol del Racing. Por suerte, el juego todavía pertenece a los futbolistas. Sobre todo, a los genios, a los astros, como Messi. A él le cupo el honor de llevarse la gloria. La buscó, mejor que nadie. Pero, como dice Guardiola, con el argentino no habría bastado para arrancar los tres puntos del Sardinero. Los otros 10 también realizaron un trabajo encomiable. Incluso Márquez y Piqué, que sufrieron atrás la velocidad de Pereira.A diferencia de otras ocasiones, no se vio en Santander el Barça demoledor, ese equipo que supera los 15 remates por partido. En realidad, sumó dos decentes. Los dos de Messi. Tantos como el Racing, que regaló gustoso el balón y lo fió todo a las acciones de estrategia. Eran las únicas ocasiones en las que podía decidir qué hacer con la pelota. Cada falta y cada córner fueron recibidos por la parroquia con alegría propia de los campos ingleses. La esperanza derivó siempre en frustración.
Pendientes de Zigic
Ni uno remató el cuadro local. Especialmente sensibilizados a instancias de Guardiola, los azulgranas estuvieron muy concentrados y pendientes. Sobre todo, de Zigic, el más tipo más alto de la ciudad, seguramente de la provincia. Todo el equipo se encerraba en el área y Sergio Busquets se le pegaba como una lapa. Con empujones y algún agarrón, trató de impedir que el serbio oliera el cuero. Ni el árbitro ni el juez de línea vieron falta alguna. Tampoco resultó extraño. Otras mucho más claras les pasaron sorprendentemente desapercibidas. Vio, o quiso ver, la más confusa: el penalti de Márquez a Pereira. Como sabía que no se enteraba de nada, Fernández Borbalán lo pitó con unas ganas incontenibles, como lo habría pitado cualquier aficionado del Sardinero.
Otro Barça
Entonces emergió el Barça intenso de otros días, ese que no soporta que le chuleen. El que no se rinde ante las dificultades, ya sean el reloj, la dureza del rival, o el pésimo estado del campo. Con el marcador y con Messi --tardó cinco minutos en empatar--, espabilaron todos. Xavi abandonó la prudencia y dio más rápido el balón, asumiendo más riesgos, apurando cualquier resquicio entre la zaga local; Iniesta se colocó junto a él para meter balones interiores y acelerar el juego; y Alves se reencontró, por fin, con su socio de la banda derecha.
Con Messi siempre de titular, no habría Liga.
En el fondo, no hay Liga. Acabará antes de tiempo.
FICHA
Racing, 1: Toño; Valera, Oriol, César Navas (Luccin, min 89), Marcano; Munitis, Colsa, Lacen, Toni Moral (Sepsi, min 61); Pereira (Tchité, min 67) y Zigic.
Barça, 2: Valdés; Alves, Márquez, Piqué, Abidal; Xavi, Toure, Busquets (Messi, min 59); Iniesta (Cáceres, min 89), Etoo (Gudjohnsen, min 85) y Henry.
Goles: 1-0, min 55: Zigic, de penalti. 1-1, min 65: Messi. 1-2, min 81: Messi.
Árbitro: David Fernández Borbalán (comité andaluz). Mostró cartulinas amarillas a Munitis y Zigic por el Racing, y a Alves, Márquez (2) y Piqué (2), expulsados en el minuto 88 y 94, por el Barça.
Incidencias: partido de la 21ª jornada de la Liga de Primera División, disputado en el Sardinero (lleno).
Se guardó un minuto de silencio en memoria de Pablo Porta, expresidente de la Federación Española de Fútbol.
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